Para quien lo quiera leer
Escrito por: Juanes Ortiz Gutiérrez
AbogadoEl malestar que cada colombiano sintió con el anuncio de la reforma, la cual atentaba contra la propiedad privada de cada colombiano, la propiedad mas preciada, el fruto de su trabajo, ese por el cual madrugamos cada día para alimentar nuestra familia, ese que trabajamos con la ilusión de ahorro con la finalidad de poder montar el negocio de nuestro sueños para tener una mejor calidad de vida, o para poder compartir mas tiempo con nuestros seres queridos, en fin, desarrollar nuestro proyecto personal con plena libertad.
Gracias a Dios, que hoy se cae esa reforma, nefasta y solo afectaba a los colombianos, gracias a la libre expresión de nuestra indignación e inconformidad.
Ahora bien, debemos analizar por fuera de la ira, el malestar con el mal gobierno y la ineptitud del presidente, que vive desconectado de la realidad del país, que los colombianos lidiamos con tres problemas principales en este momento.
El primer problema, el gran tamaño del Estado colombiano, recordemos que para mantener un Estado de las dimensiones en las que se estructuro el colombiano desde la constitución del 91, es un Estado diseñado para un país industrializado con un tejido productivo robusto que pueda mantener la burocracia producto del tamaño del mismo. En ese sentido, Colombia necesita una reforma tributaria, OJO, no en pro de mantener todo ese aparato estatal que a cada uno nos cuesta millones al año, aparato que solo ha servido como represor y de flujo de caja de unos pocos que se han enriquecido a costa de el, un claro ejemplo son los políticos y los sindicalistas, maman la teta del Estado sin vergüenza alguna.
Dicho lo anterior y continuando con lo propio, la reforma tributaria que debe existir en Colombia, debe ser una pensando no el mantenimiento como ya dije del aparato estatal, sino del bolsillo de cada ciudadano, y su prosperidad personal y familiar.
Esto conlleva una decisión que generaría malestar en la clase dirigente de este país, sin excepciones, sin importar en que partido milite, pues TODOS ellos viven de nuestros impuestos. Esto significa hacer un recorte amplio en el gasto público ¿Qué quiere decir esto? Se debe cerrar ministerios, eliminar instituciones inservibles como las procuradurías y contralorías, se debe reducir el congreso de la república, limitar los poderes del ejecutivo, quizás cambiar el sistema presidencialista por un modelo semi presidencialista, una de las razones es porque el sistema de representación político en Colombia solo logro demostrar representar únicamente, el exceso de burocracia y no al ciudadano y sus intereses.
Y solo estoy hablando de manera muy, muy general del cambio estructural, Constitucional y económico que debe hacerse en Colombia.
El segundo problema, con el que lidiamos los colombianos, es derivado de dos aspectos, la falta de ética y valores de la cual carece el país, y el tamaño del Estado, esto por los acaudalados ingresos del gran Estado Social de Derecho, que por su tamaño al colombiano de a pie le queda casi imposible hacerle seguimiento y veeduría, que como resultado da nacimiento al eterno problema de la corrupción.
El tercer problema es el monopolio bancario que existe en el país donde es casi imposible acceder a un crédito para conseguir nuestra casa, montar nuestro propio negocio, vacacionar con nuestra familia, y cuando logramos hacernos a un crédito, el martirio impagable del mismo por sus altas tazas de intereses, muchos perdiendo sus sueños por pagar estos.
Como ya sabemos que los gobiernos no se van a enfrentar a los monopolios que financian sus campañas, los colombianos debemos exigir que se abra el mercado bancario, y el Estado no interfiera con la dinámica de la bancarización sin afectar el principio de libre empresa, donde sobreviva el banco que mejor servicio y tazas de interés le preste al ciudadano, para el desarrollo de los proyectos de este.
Esas medidas, sin necesidad de recurrir a populismos subsidiarios, ni aumento del gasto público, Colombia podrá salir de la crisis económica, de empleabilidad y por supuesto de la pobreza estructural que hoy nos afecta por lo ya explicado, y por el excesivo intervencionismo del Estado en la vida civil de los colombianos.
Que la experiencia que han vivido nuestros abuelos y, que hoy vivimos, nos deje de enseñanza que los políticos, y el aparato estatal no son una solución. Fueran, son y siempre serán el problema cuando tienen demasiado poder, como lo hemos visto en el desarrollo de las sociedades latinoamericanas, las cuales han vivido de caudillo en caudillo, de dictador en dictador, algunos de distintas corrientes políticas, pero al fin y al cabo represores de los intereses de cada persona y sus derechos.
La solución a nuestros problemas se encuentra en la libertad, como principio, valor y derecho fundamental de cada persona y empezar asumir nuestras propias responsabilidades como individuos, hoy no valen ideologías primitivas que ya fracasaron como solución, hoy vale el sentido común.